miércoles, 28 de marzo de 2007

HE NACIDO DE NUEVO

Un día, tras otro día, minutos,
horas que pasan, he perdido la alegría.
¡Ya no me importa la vida!
Siento... que mi corazón se
para, cansado... ya no palpita, pero mi
mente
enfermiza no deja de estar activa.
Me veo entre tinieblas rodeado de
tristezas,
donde las pálidas velas solo lucen
llamas negras.
En la oscuridad infinita, negras
sombras que se agitan parecen danzar
malditas tras los latidos que quedan.
La vieja de la guadaña veo asomarse
escondida, y acecha cual alimaña que
ve a su presa dormida.
Mi cuerpo, yace inerte sin ganas de dar
batalla
y espero feliz la muerte de tanto ya desearla.
Ella, se acerca sonriente como si fuese
una amiga, como si fuese esa amante a
la que nunca se olvida.
Ya solo queda un latido en mi corazón
herido, y en mi boca, un gemido
hace pronunciar tu nombre, M.......
La parca, muy sorprendida, hacia mi
cuerpo se inclina y me pregunta con
ira ¿es una frase divina?
Con el aliento que queda en mi corazón
altivo le digo que eres guerrera y
vienes a pelear con ella.
Y os enzarzais en la lucha, una lucha
altanera
mientras mi cuerpo espera y mi mente o
escucha
ella me ofrece por siempre el descanso
deseado, tú me dices que no quieres que
me vaya de tu lado.
Luego, me dice al oído que alcanzaré el
olvido, tú, me dices susurrando que
quieres vivir conmigo.
Me promete sensaciones que nunca haya
sentido, tú, en mis labios pones lo que te
había pedido.
Y cual si fuese un milagro, cuando noto en mi
boca la miel que tienen tus
labios, vuelve esa luz que se agota.
La parca, muy compungida da media
vuelta y se aleja; ha sido por ti vencida
y, con nuestro amor nos deja.

La Parca es la vieja de la guadaña.
Y tú llegaste en el momento oportuno

1 comentario:

Maria José Acuña Belaustegui dijo...

Creo que todos los dias nacemos un poco de nuevo, y tu poesia dice siempre que estas vivo, latente, con ese corazon dispuesto siempre a amar, besos t.q. Ma.Jo